El origen de la palabra ‘latxa’ proviene del euskera y significa 'basta', en referencia a la áspera lana de las ovejas de esta raza. Precisamente este tipo de lana hace que resistan mejor la lluvia, pues no retiene el agua en el vellón y la oveja se seca rápidamente haciendo que no tenga frío y evite problemas de neumonía. En otras razas de lana fina como la Merina el vellón tarda mucho más en secarse. El origen de la oveja 'Latxa' es muy remoto y su conservación se debe, en parte, al problema de adaptación que han tenido otras razas foráneas durante siglos. Actualmente sí que existen rebaños de razas foráneas como Assaf y cruces de Romanov y otras razas cárnicas.
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A la izquierda, hembras de oveja 'Latxa' pastando y, a la derecha, el macho. Foto: CONFELAC.
En cuanto a la raza, tal y como señala Nekanet, es de tamaño mediano o pequeño y posee un peculiar y largo vellón. El perfil de la cabeza es recto o subconvexo. Sus orejas son de tamaño mediano, móviles y horizontales, y las extremidades están bien aplomadas, son delgadas y enjutas. Asimismo, las mamas son globosas, desarrolladas, de piel fina, desprovistas de lana y pezones simétricos.

Existen dos variedades de oveja ‘Latxa’: Cara Negra (LCN) y Cara Rubia (LCR), de características morfológicas parecidas y funcionales idénticas. En la variedad de Cara Rubia la piel y las mucosas son despigmentadas. La variedad Cara Negra es de mayor tamaño, midiendo los machos LCN 74,5 cm. de altura a la cruz y los machos LCR unos 64,9 cm. de media. Los cuernos están siempre presentes en los machos y son más frecuentes en las hembras LCN que en la variedad Rubia.

 

- 'Latxa' de Cara Rubia: el color de cabeza y extremidades varía entre el rojo y el blanco con ligeros matices de color rubio. Las hembras no presentan cuernos y los machos indistintamente.

- 'Latxa' de Cara Negra: caracterizada por el color oscuro de cabeza y extremidades. En zonas de Navarra las hembras presentan cuernos como característica y los machos también. El color de los faneros es más oscuro. En el País Vasco, las hembras carecen de cuernos y los machos los presentan indistintamente.

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La leche de estas ovejas permite obtener los mejores quesos.
Esta raza ovina, según señala ITG Ganadero, presenta una serie de cualidades que la caracterizan, como son su montaraz carácter, la gran agilidad de movimientos y la elevada rusticidad. Hay que destacar también su perfecta adaptación a terrenos abruptos, de alta pluviosidad. Asimismo, la belicosidad de sus carneros es distintiva. Tanto es así, que incluso se llegó a emplear a estos animales para organizar peleas entre ellos.

Los corderos se destetan, para su envío al sacrificio como corderos lechales o ‘lechazos’, a una edad próxima a los 30 días, con un peso vivo entre 10 y 12 kilos, según ITG Ganadero. La carne de estos corderos es muy demandada y altamente valorada.

La oveja también produce un vellón de lana “basta”, integrado por fibras gruesas, sin ondulaciones y meduladas. Tradicionalmente, se destinaba a la fabricación de colchones, de aquí la denominación aplicada de “lana colchonera”. En la actualidad, en una elevada proporción, se exporta y destina a la fabricación de alfombras, tapices, etc. Esta lana se incluye en los tipos VII y VIII de la clasificación comercial de lanas española.

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A la izquierda, hembra de Cara rubia y, a la derecha, macho.
La duración total de la lactación (del parto al secado) es de 164 días en LCN y 178 en la LCR, según los datos medios de CONFELAC (Confederación de Asociaciones de Criadores de Ovino de razas Latxa y Carranzana), en el año 2011. La producción media diaria es de 1,3 litros según las medias de CONFELAC, teniendo en cuenta que la media de los animales que paren el primer año de vida tienen una producción más baja de leche.
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