El Parlamento Europeo dio este miércoles su visto bueno a la nueva regulación del sector lácteo que permitirá a los productores unirse en organizaciones para mejorar su poder de negociación frente a las grandes industrias. La nueva legislación tiene como objetivo preparar al sector de cara al término de las cuotas lecheras en el año 2015.

 

La norma, que fue aprobada por 574 votos a favor, 97 en contra y 18 abstenciones, permitirá a las organizaciones de productores o a sus asociaciones negociar conjuntamente los términos del contrato, incluido el precio, para una parte o la totalidad de la producción de sus miembros.

Los estados miembros seguirán decidiendo si imponen o no contratos que cubran la entrega de leche de los ganaderos a los colectores o transformadores en su territorio. En caso de que el convenio sea obligatorio, tendrá que realizarse por escrito antes de la entrega, establecer una duración mínima y contener elementos específicos como el precio, el volumen, la duración, los plazos de pago y las modalidades de recogida o entrega de leche, entre otros. Las condiciones serán negociadas libremente entre las partes y dará a los agricultores la oportunidad de rechazar una oferta que tenga una “duración mínima”.

Asimismo, los estados miembros podrán estipular una duración mínima de los contratos de al menos seis meses -asunto que recomiendan “encarecidamente” los eurodiputados-. En caso de que el productor rechace la duración del contrato propuesto, podrá negociarlo libremente.

El volumen de la leche que pueden negociar una organización de productores y los transformadores o recolectores es limitado. Según la nueva norma, no debe superar el 3,5 por ciento de la producción europea ni el 33 por ciento de la producción de su país, aunque existen salvaguardas para aquellos estados cuya producción es inferior a las 500.000 toneladas, como ocurre en Malta, Chipre y Luxemburgo. En este caso, el límite será del 45% de su producción.

El comisario de Agricultura, Dacian Ciolos, explicó ante el Parlamento en Estrasburgo que esta regla “dota al sector lácteo de nuevos instrumentos para garantizar su supervivencia y mejorar su situación”. Señaló además que la Comisión Europea evaluará los efectos específicos del nuevo paquete y presentará un informe sobre el sector en el año 2018.

Quesos de calidad

El acuerdo alcanzado hoy incluye también una mención especial para los quesos con Denominación de Origen Protegida o Indicaciones Geográficas Protegidas. A petición de una organización de productores, una organización interprofesional o un grupo de operadores podrán establecer, durante un tiempo limitado, normas vinculantes para regular la oferta de quesos que se beneficien de estas referencias particulares.

Las reglas tendrán que ser acordadas previamente por al menos dos tercios de los productores de leche que representen a su vez al menos dos tercios de la producción láctea. Los estados tendrán que llevar a cabo controles específicos para proteger estas condiciones.

Esta norma sólo regulará la oferta del producto en cuestión y tendrá como objetivo adecuar la oferta del queso a la demanda, sin que afecte a la competencia o implique la discriminación de los pequñeos agricultores. “La propuesta supondrá un beneficio duradero para las regiones vulnerables”, defendía el comisario europeo.

Una vez aprobado por el Parlamento, acuerdo lácteo tendrá que superar el visto bueno de los veintisiete estados miembros. Una vez aprobado, entrará en vigor el próximo año y se aplicará hasta finales de junio de 2020.