La Cofradía de Amigos del Queso Gamonéu celebró ayer en Cangas de Onís su reunión anual y aprovechó la ocasión para nombrar cofrades de honor y de mérito, respectivamente, al industrial riosellano Emilio Serrano Quesada y al pastor y elaborador de quesos Antonio Posada Asprón, vecino de La Rebollada, quien acudió acompañado por su esposa, Felisa Gutiérrez. En la cita estuvieron presentes miembros de 17 cofradías con sede en localidades asturianas, cántabras, vascas, castellanoleonesas y castellanomanchegas.
La jornada se inició con un ofrecimiento floral de los más de 200 cofrades en la capilla de San Antonio y continuó con un desfile por las calles de la localidad con el acompañamiento de la banda de gaitas Ciudad de Cangas de Onís. En el Ayuntamiento fueron recibidos por el alcalde, José Manuel González, quien agradeció la visita y proclamó a su ciudad como «la capital quesera de Asturias».
De glosar los méritos que atesora Antonio Posada Asprón se encargó Gerardo Niembro, presidente del Consejo Regulador del Queso de Gamonéu. Y señaló que Posada Asprón «ya subió al puertu a los seis meses de edad, en 1932, y fue allí, en Vega Maor, a 1.400 metros de altura, donde se empapó del trato a los animales, el ordeño y la elaboración del queso». Ya casado, «emigró a Holanda y Alemania», de donde regresó diez años más tarde con ahorros para «comprar casa, cuadra y cabaña de ganado». Y dijo que «produjo siempre piezas de muy buena calidad porque en el queso no hay atajos».
Emilio Serrano transmitió su «gratitud por la distinción» y tras señalar que Gamonéu «es un nombre fonéticamente atractivo», hizo votos para que «le llegue a la elaboración del queso el relevo generacional» y para que se «unan programas y esfuerzos por la comarca de los Picos de Europa».