El potencial oculto de la cabra tinerfeña

Las características que, desde época prehispánica, presentan las cabras de Tenerife son a día de hoy objeto de recuperación y catalogación de la Asociación Nacional de Criadores de Cabra Tinerfeña (Acricati) que está imbuída en un proyecto de Keche de .  Mediante la realización de un esquema de mejora genética pretenden obtener animales más productivos y potencialmente más rentables para los ganaderos, sin perder sus rasgos morfológicos.

 

Esta asociación se constituyó  en el año 2007 como resultado de las demandas de un grupo de ganaderos que abogaban por la unión de los criadores de la raza tinerfeña, frente al cada vez mayor mestizaje existente en la isla. La cualidad de la raza de cabra canaria radica en la calidad de su leche a la hora de elaborar el queso, ya que con menos litros se obtiene mayor rendimiento quesero frente a otras razas europeas, incluso africanas.  Para el secretario de Acricati, José Manuel Expósito, “la cabra de la Isla posee genéticamente un gran contenido de proteínas y grasa. Aprovechando ese potencial hemos elaborado un esquema de mejora genética que nos ayuda a aumentar la producción, el contenido en grasa y proteína para que los ganaderos tengan animales más provechosos”.

 

Expósito aclara la diferencia entre la cabra del norte y la del sur: La cabra del norte se caracteriza por unos colores oscuros, por un tamaño que suele ser mayor que la cabra del sur y porque son de pelo largo o medio. Por su parte, la cabra de Tenerife sur, de menor tamaño,  presenta unas capas policromáticas y suele tener el pelo corto o largo.

 

Entre las primeras acciones de la asociación se contempla la incorporación de los animales al libro genealógico, siendo valorados acorde a sus características raciales norte o sur. Cada raza cuenta con un libro genealógico en donde se inscriben los animales pertenecientes a la raza y cada animal tiene su carta genealógica en la que aparece su información y quiénes son sus  antecesores.

 

Tras la valoración de más de 40.000 animales, los técnicos de Acricati, Melquiades Ancor y Víctor Hernández, resaltan la importancia del alto grado de mestizaje de la cabaña ganadera en Tenerife, ya que en el libro genealógico de la raza se han inscrito aproximadamente 9.000 cabras de Tenerife de norte y sur. Esta asociación, que actualmente cuenta con 138 asociados, lleva a cabo cursos de formación para sus socios y público en general, como los realizados en el 2010 en El Poris de Abona, La Laguna  y La Orotava. Melquíades incide en la importancia de valorar morfológicamente a las cabras. “Es fundamental realizar esta valoración para identificarlas y diferenciarlas de otras raza. La clave es definir el patrón racial”, indica el técnico. Para Expósito, el sector adolece de una falta de atención por parte de la administración. “Demandamos para los ganaderos el pago de las ayudas del Posei y que se equiparen las subvenciones de los demás sectores, debido a que el sector caprino representa el 31, 5% del valor económico de la  producción ganadera en Tenerife”, relata indignado Expósito.

 

Características
La Isla posee en las razas caprinas tinerfeña norte y tinerfeña sur,  dos exponentes de la riqueza genética que posee el archipiélago canario pese a su reducida extensión. La cabra del norte se caracteriza por tener una cabeza grande y alargada, unas  orejas grandes, ojos vivos, un perfil rectilíneo, una cornamenta de forma torneada (cuernos nacen en forma paralela hacia detrás y luego divergen) y la presencia de perilla tanto en machos como en hembras.

 

La cabra del Sur de Tenerife presenta un perfil diferente en prácticamente todos sus caracteres. Tiene una cabeza de tamaño medio y corta , unas orejas medianas, un perfil de rectilíneo a subcóncavo y un  cuello fino.  En la zona norte hay un mayor número de ganaderos aunque los rebaños de cabras son más reducidos que los que abundan en la zona Sur de la Isla.

 

Las diferencias entre las explotaciones del Norte y del Sur de la isla son significativas. En el Norte hay explotaciones que oscilan entre 40 y 200 animales, mientras que en el sur, predominan rebaños más grandes que llegan incluso a las 1.000 cabezas en intensivo.

 

Los estudios realizados en las granjas de los socios de Acricati, señalan que existe un alto porcentaje de mestizaje en sus manadas y que los censos de las dos razas son críticos(muy por debajo del umbral de 10.000 hembras inscritas en cada una de ellas). Para revertir esta situación y recuperar estas razas, en el año 2009 se abrieron los libros genealógicos. Esta asociación, reconocida por la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Canarias, sigue trabajando en pro de la cabra tinerfeña y con la intención de ayudar a todos los ganaderos.