El Museo de la Lechería que se empezó a construir hace más de cuatro años en el concejo de Morcín todavía carece del equipamiento necesario para su inauguración, pese a que la obra finalizó a principios de 2009. Tras más de dos años de espera y de búsqueda constante de financiación en el Principado, el alcalde morciniego, Jesús Álvarez Barbao, ha conseguido «lo deseado». Y es que recientemente, ha recibido el borrador del convenio de fondos mineros presupuestado en 800.000 euros para el equipamiento y mejora de las tolvas mineras que se encuentran en el exterior y para la adecuación del entorno. Un borrador que, según explicó ayer Barbao, ya ha sido ratificado en la mesa de la minería. De hecho, la próxima semana se reunirá con la Asociación de Comarcas Mineras (ACOM) para impulsar el proyecto «definitivamente».
El edificio se encuentra en su recta final. «Durante 2012, el también conocido como Museo del Queso de Asturias será una realidad» que beneficiará al concejo y a la Montaña central. Con este proyecto, «nos convertiremos en un motor turístico muy importante», recalcó. En este sentido, destacó que las instalaciones «serán un punto de referencia para el resto de la región».
Asimismo, el Boletín Oficial del Principado de Asturias reflejaba ayer que Morcín recibirá 540.000 euros correspondientes al Museo de la Lechería, partida que complementa la obra, que costó 1,2 millones de euros, y que estaba pendiente de pago. «Fue una cantidad que adelantó el Consistorio para la ejecución del edificio y que llevamos mucho tiempo esperando. Espero que para septiembre ese dinero regrese a las arcas municipales. Nos vendrá muy bien», sostuvo.
El nuevo museo ocupa los 100 metros de largo y 22 de alto de las antiguas tolvas del pozo Montsacro que pertenecían a Hunosa. En total, más de mil metros repartidos en tres plantas.
El centro museístico servirá como complemento al actual Museo del Queso existente en la villa, pero que por problemas de espacio necesitaba «una sede más amplia». El otro edificio, situado en el centro de Morcín, «tan solo tiene 55 metros cuadrados y está todo muy concurrido», sostuvo. Además, añadió que parte de la muestra que tiene el actual centro irá a parar al nuevo museo.
Un museo activo
Una vez integrado el equipamiento en el mismo, se convertirá «en un espacio que aunará la tradición ganadera y minera» del concejo que cada vez acoge con mayor entusiasmo el certamen del queso de afuega'l pitu que se viene celebrando desde hace 25 años en torno al día de San Antón. El alcalde de la villa, propulsor de la obra, definió el museo como «algo puramente artesanal» en donde se desarrollará un proyecto «museístico y museográfico». Este Museo Etnográfico del Queso contará con la más completa colección de piezas artesanales, referidas a la elaboración del queso y de la manteca. Pero no se quedará ahí. La intención de Barbao es hacer del centro un museo activo donde los visitantes puedan degustar los quesos, observar y aprender en directo su creación.
Asimismo recogerá y dará a conocer los distintos aspectos de la ciencia y la tecnología tradicional de la leche y sus derivados, así como los usos y costumbres agropecuarios tradicionales.
Además, según adelantó promoverá conferencias, charlas de cocineros, y visitas guiadas para colegios, por lo que se instalarán pantallas didácticas