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 CÓMO CONSERVAR EL QUESO

 

El queso es un producto vivo, cuando lo adquirimos su interior está lleno de microorganismos, bacterias, hongos, levaduras y nutrientes que hacen que el queso siga evolucionando una vez que lo llevamos a casa.

 

De las condiciones de conservación dependerá que nuestro queso dilate su vida útil todo lo posible y que organoléptica se mantenga intacta, o que por el contrario se desarrolle de una manera no adecuada, no permitiéndonos disfrutar de él en toda su plenitud.

 

Uno de los aspectos más relevantes en cuanto a conservación de alimentos es la importancia de mantener la cadena de frío. Cuantos menos cambios de temperatura sufra un queso, especialmente en los quesos más jóvenes, menos vida útil tendrá y más rápido se modificarán sus características organolépticas. De esta forma, lo importante es que el queso pase el menor tiempo posible sin refrigerar desde que lo compramos hasta que lo consumimos, y por otro lado, que en las sucesivas veces que lo consumamos, pase el menor tiempo posible sin refrigerar.

 

Es interesante diferenciar entre temperatura de conservación y la de maduración, que busca conseguir que el queso evolucione hacia su punto óptimo, y que es algo más alta en líneas generales. La temperatura de conservación hace referencia a las condiciones que lo que buscan es mantener el queso en buen estado el mayor tiempo posible. En el caso de los quesos se encuentra entre los 4ºC y los 9ª. El lugar que en la mayoría de hogares más se acerca a esas condiciones de temperatura está en la parte menos fría del frigorífico, es decir, la de más abajo.

 

Pero tanto en la conservación como en la maduración la temperatura no es el único factor implicado. El índice de humedad es decisivo en la maduración, y no tanto pero muy importante también en la conservación. En ambos casos estaríamos hablando de unas condiciones favorables a partir del 80% de humedad, por lo que el 0% de humedad de las neveras y cámaras frigoríficas no pone mucho de su parte para la conservación del queso. Pero no nos alarmemos, todo tiene solución y en este caso, bastante fácil.

 

 Conservación Queso - Tabla quesos

 

Para empezar filmaremos las cuñas de queso que nos hayan sobrado tras la primera degustación, intentando dejar la menor cantidad de aire posible en su interior. En el caso de los azules, algunos profesionales aconsejan que en lugar de film usemos papel de aluminio, ya que aisla el queso de la luz (relevante en este tipo de quesos) y además transpira algo más que el de plástico, algo que estos quesos agradecen. Filmando los quesos conseguiremos que el queso retenga en su interior más humedad y evita su oxidación.

 

Pero esto no es suficiente. Si guardamos los quesos en una caja, o un “tupper”, aconsejamos que, sin que haya contacto directo en ningún momento, los cubramos con un trapo húmedo perfectamente escurrido. De esta manera, crearemos un espacio en el interior de la caja con un índice de humedad más alto que en el exterior. Comprobaréis que en uno o dos días el trapo estará seco y habrá que volver a repetir el proceso.

 

En el caso de los quesos lácticos, o tipo rulo, el film hace que los quesos no respiren y se aceleren algunos procesos evolutivos como la proteólisis. Si la pasta se pone muy líquida y su corteza pegajosa, siendo su sabor demasiado evolucionado o pútrido, prueba a ponerlo sin film en otra caja, con un trapo individual, probablemente de esta forma el problema se solucione. 

 

 

6 CONSEJOS PARA CONSERVAR EL QUESO

 

1. La temperatura de conservación  debe estar entre 4ºC y los 9ª.


2. Situarlo en la parte menos fría del frigorífico, es decir, la de más abajo.


3. Unas condiciones favorables a partir del 80% de humedad.


4 .Filmando los quesos conseguiremos que el queso retenga en su interior más humedad y evita su oxidación.


5.  Si guardamos los quesos en una caja, o un “tupper”, aconsejamos que, sin que haya contacto directo en ningún momento, los cubramos con un trapo húmedo perfectamente escurrido.


6. E caso de los quesos lácticos, o tipo rulo, el film hace que los quesos no respiren y se aceleren algunos procesos evolutivos como la proteólisis. Prueba a ponerlo sin film en otra caja, con un trapo individual.


 

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